Me dirijo a vosotros en primer lugar para felicitaros y animaros a seguir con esta página. En segundo lugar para lanzaron una pregunta que se convierte en sugerencia, casi petición. Sacerdotes, seminaristas, monaguillos... y los diáconos? ¿Qué pasa con nosotros? ¿No nos merecemos un trocito de vuestra página que nos ayude en nuestro ministerio?
Animándoos a incluir al orden de los diáconos en vuestra página, recibid un saludo fraterno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario